Parece que fue ayer cuando pasé
por aquí la ultima vez, desgraciadamente el tiempo coge una velocidad de
espanto cuando llegamos a cierta edad. Nosotros mismos somos los que hacemos
que todo tenga una rapidez gigantesca. Pocos son los que pasean por las aceras
o los que se sientan a tomar una pisca de sol en cualquier banco duro disfrutando
de su ciudad, de su clima, de sus monumentos, de sus personas, en fin, disfrutando
de lo que tiene a su alrededor. En los tiempos que corren, andamos más
preocupados del que dirán y de nuestra vida virtual, que realmente de lo que
deberíamos, de nosotros mismos, de nuestros seres queridos, de nuestro mundo
corriente. En estas épocas de altas tecnologías, lo normal es ver gente
corriendo sin dar los educados buenos días, ni siquiera levantar la cabeza al
cruzarse con cualquiera, sea conocido o no. Parece que esa vida virtual es lo
más valioso que tenemos, esa vida paralela sin la más mínima semejanza de lo auténtico,
dejando de lado lo real y lo natural de la vida misma, apoderándose cada vez mas
del protagonismo de cada individuo.
Si esta sociedad ha sido capaz
de prepararse yo no quiero ser menos, pese a todo tuve que obligarme a mi mismo
para volver a sentarme frente a mi teclado. En este momento parece que mis
sentidos vuelven a asociarse, dejando fluir pensamientos que llegan a las yemas
de mis dedos para acariciar con un ritmo justo, sencillo y suave unas teclas, que
llegan a parecerse más las de un piano que las de un ordenador, por lo suave
que se dejan tocar. En vez de tocar notas musicales, escriben letras y mas
letras formando palabras, continuando con frases, para poder ver una nueva
página forjada desde mí interior.
Como cuando nace un nuevo ser, cuando llega un nuevo año, cuando
amanece un nuevo día, siempre pensamos en que todo vuelve a empezar, así es
como por fin se sienten mis sentidos, unidos por la fuerza de escribir
nuevamente lo que siento y lo que quiero trasmitir. Espero creo y prometo que éste
será sólo el principio de un largo camino.
Sr.Rojas cuantas verdades dice en tu escrito, los que estamos enamorado de nuestra ciudad, cualquier rincón para contemplar es vivencias y recargar energía para seguir gozando de nuetra Sevilla.Gracias
ResponderEliminarMaravilloso tio.orgulloso de ser amigo tuyo hermano,compañero y sobre todo persona,luchemos por una vida mas digna.
ResponderEliminaruna vez más tengo que criticar las pobres palabras tal vez como bien dices por tu parón de esos blog tan estupendos que escribias ,este es vulgar y no dice nada,espero vuelvas a la linea de antaño,un saludo de un critico que no puede mentir y seguidor de los buenos blog,este vulgar y como nuestro betis pobre...regular tirando a malo y cuando vuelvas a escribir otro blog espero que sea lo suficientemente bueno para que mi critica se vuelva alabanza,un abrazo
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