AQUÍ DEJO MIS PENSAMIENTOS, MIS VIVENCIAS. MIS ANÉCDOTAS, MIS EMOCIONES SOBRE LA SEMANA SANTA DE SEVILLA. ESPERO QUE MIS ESCRITOS Y MIS POCAS FOTOS OS GUSTEN.

HUMILDEMENTE OS SALUDA UN AMIGO:

MIGUEL ÁNGEL ROJAS


ENTRADAS

ESCRITOS Y ENTRADAS

sábado, 29 de agosto de 2015

Una luz de vida

El nuevo milenio nos ofrece la primera niña bonita, llamado 2015.  Entre tanto, el almanaque deja atrás folios de meses tachados ubicados en el olvido; aunque, para el recuerdo quedará grabado con letras de fuego el mes de María Santísima, el mismo mes, que iniciamos la caminata a las mismas glorias, para que la Reina de Reyes nos mostrase la senda de la vida. Una senda, que encuentra su destino cuando el verano se retuerce en su angustioso fin. Cuando comenzaba a sentir la caricia de las primeras hojas que caen sin vida. Cuando al día 27 de Agosto se le iba la luz por el horizonte lejano de nuestro bello Aljarafe. Entonces, la noche se apoderó de las calles, mostrando su oscuridad más severa, sin embargo, sabía que sería muy distinta a otras, ya que, la Luna peleará para mostrar toda la claridad posible que atesora. El principio del 28 de Agosto llegó despacio, el reloj se detuvo, sensación de vacío en el tiempo, de querer y no poder, de tocar sin llegar. Lentamente el tono del cielo quiso
 cambiar exhibiendo un gris dulce. Las ramas de los árboles azotaban los pájaros en su despertar. Pétalos que se abrían para volver a respirar. El radiante y poderoso Sol suelta levemente sus primeros y tímidos rayos calentando el frío ambiente.
Mientras tanto, las agujas del reloj volvieron a coger un ritmo constante, para qué, una pequeña, bella y nueva vida, vuelva a triunfar por encima de todo. Del Amor de unos Padres y la grandísima ilusión que pusieron, han puesto y pondrán. Se hizo la luz que dio vida y la vida se hizo Jesús. "Mereció la pena" se escuchaba al ver esa carita de Ángel. 
Son cientas las opciones para llamar a un niño, pero, sólo algunos privilegiados pueden llevar el nombre del que todo lo puede. 
Yo no voy sólo a felicitar ni a dar la enhorabuena. Voy a dar las gracias, gracias por crear una familia tan guapa, gracias por darnos ese primo, sobrino, nieto tan maravilloso y sobre todo gracias por cerrar el círculo; como dirían los antiguos:
-Tres machotes de tres machotes.
Muchas Felicidades, Enhorabuena y sobre todo Gracias por devolverme la inspiración.

jueves, 26 de marzo de 2015

¿QUIÉN ES EL PROTAGONISTA?

Dedicado a todos los que sienten, viendo cofradías. A los que rezan con un instrumento. A los que aman la semana santa. A los que sufren bajo un paso y a todos los cofrades de verdad, porque muchos, hemos sido testigo de infinitas alteraciones que han dado nuestras vidas en estas últimas décadas. Vivimos la transición española, pasando de una dictadura a una democracia, hoy en día en estado crítico. Las tecnologías, avanzan con una rapidez de vértigo que sacuden la distancia, para, cada vez, alejarnos más, de nuestras vidas cotidianas. No hay ni un solo instante que dejamos de vivir cambios en nuestro alrededor. La ciudad de los sueños, no podría ser menos, sembrando setas y edificios desorbitados, replanteando una ciudad para peatones, donde se puede admirar relajadamente, como fue y como la han dejado, si es que han llegado a tocarla. Porque el alma de ésta ciudad seguirá siempre impoluta.
En Sevilla se venera permanentemente a la virgen María, siendo una de las urbes más marianas, donde las tradiciones son inagotables, donde las magníficas fiestas populares se extienden por la mayor parte del calendario, donde se enseña desde la niñez a diferenciar el dolor de un Cristo en la cruz con el revuelo de volantes en una tarde mágica de feria ó con el aroma a romero en una mañana blanca de corpus.
Quizás, muchos de aquellos niños no prestaron la suficiente atención a sus mayores, convirtiéndose así en los actores de este peculiar drama que invade el conjunto de celebraciones de esta lastimada y deteriorada ciudad. Naturalmente en nuestra Semana Magna, es cuando estos actores de pacotilla mejor se desenvuelven, apareciendo en multitud por todos los rincones y sobre todo poblando cualquier barra de bar, para alardear de lo que no son y olvidarse, más si cabe, de lo que hicieron nuestros antepasados por mantener la tradición por el paso de los siglos.
En los últimos años se esta dejando en segundo termino lo que más interés y protagonismo tiene. Esta fiesta primitiva donde las haya, deja de ser respetada, para pasar a ser maltratada por individuos que se creen superiores o incluso imprescindibles. En muchos de los pasos de misterios de Sevilla, suele estar nuestro Señor Jesucristo, María Santísima y el resto son imágenes secundarias. Pues esto parece que ha cambiado, ahora se considera, que todos los que están encima de un paso, sea cual sea, son imágenes secundarias. El mayor protagonismo de nuestra Semana Santa, no se lo llevan las imágenes que están durante todo el año en sus altares de culto, recibiendo a los que de verdad le piden, le ruegan y le aclaman. Permaneciendo algunas de ellas, en la mas oscura de las soledades, arrastrando el tiempo al son de la poca cera que las iluminan. Tampoco recogen más protagonismo cuando son paseadas en sus altares móviles, altares que para Sevilla son nuestros pasos con esplendorosas canastillas, candelabros encogidos, respiraderos dificultosos de observar el interior, altos varales, bambalinas sostenidas por ángeles, techos de palio donde nos llevan al mismo cielo. Pasos que sin imágenes y sin salir a la calle a realizar su Estación de Penitencia no tienen ningún sentido, pues ese es su verdadero fin, realizar la Estación de Penitencia a la Santa Iglesia catedral. Sin embargo, en estos tiempos que vivimos de altas velocidades, el protagonismo se lo llevan otros.
Nuestra Semana Santa es mucho más que personas de alto nivel económico, ataviadas de elegantes trajes de chaqueta esperando la foto junto al altar de su hermandad, ignorando, en la mayoría de las veces, qué imagen tienen a sus espaldas. Para muchos, un cofrade cualquiera es menos valorado que cualquier enchaquetado, de los que tienen su sitio en una de las sillas privilegiadas y en la mayor parte de los casos, suele ser desmerecidas, para ni siquiera echar cuenta de la cofradía que pasa por delante de su estirada chaqueta. Personas que, miran más con quien pueden estar sentados, con quien pueden relacionarse, que disfrutar del encanto y del sentimiento de una cofradía en la calle.
Nuestra Semana Santa es mucho más, que esa cantidad pasmosa de señores y señoras que creen ser músicos. Sin ni siquiera en muchos de los casos interpretar un compás musical dignamente. Estos Musiquitos, no rezan tocando, prefieren deleitar a sus fans en conciertos legendarios, esperando aplausos, cómo si de una limosna se tratase. Musiquitos que, utilizan su tiempo libre, para grabarse a solas e intentar, demostrar en su vida virtual, las notas tan altas que son capaces de dar, la técnica tan sofisticada que ofrecen, pero siempre, para ir buscando, como no puede ser de otra manera, el protagonismo ante sus súbditos. Generalmente estos personajes, nunca se fijan del que tienen a su vera. Ese qué, si sabe lo que es rezar con su instrumento. Ese qué, dedica sus horas de ensayos pensando en ser la banda sonora del dolor de Nuestro Señor y de su bendita madre. Ese qué, hace llorar su instrumento en determinados momentos, sin necesidad de destacar. Ese es el auténtico Músico de Sevilla.
Nuestra Semana Santa es mucho más qué, costaleros de Renombre. Los mismos, que en esta historia, piensan, que son líderes de una legión de impresentables que luchan por sacar el máximo de pasos, para apuntarlo en un efímero currículo, sin importarles si encima va el Señor ó su Santísima Madre. Los mismos personajes que van mendigando un sitio, para a su vez ir escupiendo kilos a compañeros, son los que hacen que los auténticos costaleros tengan lesiones de por vida. Porque, realmente su fin, es el de pasearse con su disfraz, cómo si de un carnaval se tratase. Seguramente muy en su interior quisieran ser cómo esos Costaleros que da igual como vistan, tirantas, pantalones remangados, costales tapando los ojos o quizás todo a la vez, pero son Costaleros de verdad. Costaleros que quieren la imagen que llevan. Costaleros que sufren por y para el compañero. Costaleros que siempre eran, son y serán anonimos. Costaleros que, a veces, sin saber rezar, lo hacen a su manera y con fuerza por quien lo necesita.
Nuestra Semana Santa, es mucho más que esos personajillos que graban todo lo que ven y conocen a la perfección el nombre de todas las ¨estrellas¨ que destacan en cada jerga. Los "grabatodo", culpables de las mareas de camaras, móviles, tablets, y un largo etcétera,  que pueblan cada delantera de los pasos. A veces, van más allá y sus grabaciones las dedican a los musiquitos antes mencionados, para a su vez, ignorar más si cabe el trascurrir de la cofradía.
Nuestra Semana Santa es mucho más que todo eso, es el sentir y el saber de un pueblo que ha subsistido en el tiempo los sentimientos sobre las imágenes. Imágenes que desgraciadamente en los últimos tiempos dejan de ser el punto culmen de ésta celebración sevillana que para la gran totalidad de Sevillanos solo dura una semana, sin embargo para muchos no cesa en todo el año, engrandeciéndose en los días de cuaresma, haciendo comprender a todo el que sea algo cofrade, por qué Sevilla celebra todo esto. Por la Pasión, La Muerte y sobre todo para encontrar la Resurrección de Jesús.
Una infinidad de nuestras cofradías son antiquísimas, algunas rosan los setecientos años.
Entonces yo me pregunto, ¿Si nuestras cofradías tienen tanta antigüedad, es posible que pierdan el protagonismo las imágenes de culto de nuestras hermandades?.
"Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen"

domingo, 18 de enero de 2015

NUNCA LE DI ESA BOFETÁ

 Aunque nadie lo ande predicando, ésta plaza lo sabe, ésta plaza lo habla, ésta plaza me juzga, ésta plaza cada vez que me asomo me mira con recelo o sencillamente ni me mira, alardeando de un clamoroso desinterés hacia mi persona. Los que me juzgan a mi espalda, los que me vuelven la cara y no me miran, los que escucharon algo sin sentido. Todos, sin ni siquiera ver lo que cuentan y sin dudarlo ni un instante, comienzan a llevarlo de esquina en esquina sin importarles que piense.
Ahora que todos dicen y murmuran lo mismo, me niego rotundamente a creer que eso ocurriera, ni quiero pensar que en mi mano estuviera parte de esa maldición y mucho menos que lo hiciera de mi propia voluntad. La culpa no la tiene esta plaza, ni esta sabia ciudad, ni el gentío que la ocupa. La culpa la tuvo un tal Pedro, que fue el primero en contar lo que le vino en gana. Siempre creyeron lo que él contó, permaneciendo sus escrituras desde tiempos remotos hasta nuestros días. Donde describió el momento que mi sumo sacerdote estuvo preguntando a Jesús, mientras él contestaba lo que le parecía, éste Pedro, de esa misma manera escribió que una de las contestaciones fue recibida por una bofetada de un sayón, respondiendo Jesús: si he hablado mal, testifica que esta mal; y si bien, ¿Por qué me golpeas?
 No cabe duda, que ésta, sea una de las cuestiones para que me marcase de por vida, ocupando desde siempre el lado de los protervos, ni siquiera me dieron la oportunidad de expresarme para poder contar mi versión, de lo que pasó, o no pasó, a cualquier oído desorientado, a cualquier mente que dudase del Joven profeta; en fin, a cualquiera que me ayudase a sacarme este maldito tormento que tengo en mi interior.
Hace ya bastantes décadas que mi creador optó por ofrecer su sabiduría al pueblo sevillano plasmando una bellísima imagen de nuestro Señor, un tribunal portentoso y como no podía ser de otra manera, gastó toda su rabia, su amargura, e incluso su maldad para sacar con su gubia una mirada desafiante en mi rostro, un mal gesto y una  posición transcendental. Logrando así, que todos siguieran pensando mal de mí, o quizás peor. Que nadie volviera a escucharme y que jamás dejaran de cavilar que fui yo el que contestó sus palabras con un golpe bestial y desafortunado.
Muchas son las horas que me quedé con el tribunal y Jesús a solas, en san Lorenzo, con su oscuridad y su silencio. De puertas hacia fuera todos dicen y comentan, pero los que están junto a mí, no dicen, ni comentan, solo callan. Por eso mismo ya se de sobra que nadie creerá lo que les digo.
Cuando las noches se hacen más largas, frías e intensas, cuando estoy en la más absoluta de las soledades, cuando el sol está apunto de salir y sobre todo, cuando se aproxima la primavera. Sabiendo que nunca me escucharan, si lo hacen, nunca me creerán y sabiendo que nunca tendré la cara buena del gentío de mi parte, quiero confesar a todos los que dicen y comentan, a los que me miran con recelo y a los que no saben que pasó, pretendo que sepan mi verdad. Si tanto me juzgáis, me maldecís, me recrimináis que diese esa bofetá, ¿Por qué soy el que mira al pueblo cada año y dejan al redentor de espaldas?, ¿Algunos de los que me miran con ese resquemor, se fijan en la cara que tiene nuestro divino Jesús?, ¿alguien de los que me juzga, sería capaz de hacerlo? Yo tampoco.

ENTREVISTA DE AMOR DE CRISTO

Quiero recordar una entrevista que me hizo mi banda Amor de Cristo. Ahora que estamos casi acariciando nuestras fechas mas deseadas, creo que es el momento más oportuno para continuar con nuevas entradas. Aquí os la dejo.



En esta ocasión entrevistamos a Miguel Angel Rojas Buxó, cofrade y no amante de su tierra y de las tradiciones más coquetas de su Sevilla del Alma. Sabio entendedor de lo que es tocar tras una imagen, es de lo que piensa que antes que jugar a las cofradías habría que saber a que se le reza, o en que se cree…



Cuéntanos algo sobre ti 

Hablar o escribir sobre mi mismo, no creo que deba ser yo quien lo haga, intentare resumirlo, lo mas breve posible. Soy aficionado a la corneta, que no es lo mismo que músico, cosa que no tengo la suerte ser. Ante todo me siento cofrade y me encanta mi maltratada ciudad. El destino quiso que después de unos años sin tocar, mi vuelta a este mundo lo hiciera con muchas mas ganas y fuerza. La corneta fue mi refugio al tener que olvidarme del costal, que poco a poco y casi sin darme ni cuenta, desapareció de mi vida. Actualmente hago sonar la corneta con un buen grupo de personas, en el que se encuentra mi Bruno, además de tener la suerte de reencontrarme cada Viernes de Dolores con mis amigos de la infancia y del costal. Un momento culmen en mi actual vida cofrade.


2. ¿A qué Hermandad te gustaría acompañar musicalmente?

Todo lo que rodea las cofradías y su Semana Santa se mueve alrededor de La Fe y la devoción a unas imágenes, la imagen a la cual tengo mas Fe y devoción, ya tuve la suerte, el privilegio de poder acompañarla musicalmente. Por lo tanto no hay ninguna Imagen más especial que quisiera acompañar.


3. ¿Nos estamos pasando con la composición de marchas de corte aflamencado? 

Para mi las marchas, ya sean para pasos de Cristo o para pasos de palio deben de ser pensadas para sus imágenes y para su entorno; esto es lo que no respetan muchos compositores, creo que muchas de las marchas que hoy día suenan por nuestra Semana Santa de "corte aflamencado" no deberían de permitirse. Hay marchas que se están saliendo de los márgenes del propio sentido del oído.


4. ¿Crees que estamos perdiendo alguna tradición que no deberíamos perder? 

Nuestra ciudad y es tan sabia que los detalles mas importantes, nunca se pierden, manteniéndose generación tras generación. Lo que si creo que se esta perdiendo es el sentido de la Semana Santa, pienso que ahora es mucho mas materialista y hay mucho mas protagonistas, olvidando de que los protagonistas están todo el año en la soledad de sus capillas.


5. ¿Cuál es t


u marcha de CC Y TT favorita? 
Elegir una sola marcha no seria justo, me tomo la libertad de nombrar varias: Consolación y lagrimas, Corona de Espinas, Azotes, Mi Cristo Moreno, Pasa La Estrella, Refúgiame, A Los pies de tu Santa Cruz. Esto es solo una muestra de tantas marchas como me gustan.
6. ¿Cual es tu marcha de Agrupación favorita? 
Cualquiera del disco de Jesús Despojado de los años 80.


7. ¿Cuál es tu marcha de Banda de Música favorita? 

El tipo de marchas que mas me llegan son las mas sobrias, por ejemplo podría decir: Amarguras, Solea dame la mano, Ione, Virgen del Valle, Margot...


8. Un solo que te haya tocado el corazón y si no te importa donde y con que hermandad.

Ninguno, nunca suelo fijarme en los solos y mucho menos en quien los hace.


9. ¿tu autor favorito de marchas de CCTT? 

Han salido magníficos compositores de marchas, me seria imposible poder elegir tan solo a uno.


10. ¿Tu autor Favorito de marchas de agrupación? 

En este estilo es donde menos conocimientos tengo.


11. ¿Tu autor favorito de marchas para palio? 

Manuel Font de anta.


12. ¿Qué banda además de la tuya suena actualmente muy bien?

Presentación al Pueblo de Dos Hermanas, Tres Caídas de Triana, Cigarreras y Sol


13. ¿Qué otras formaciones de la geografía española recomendarías? 

Ninguna, no puedo dar mi opinión en algo que desconozco.


14. ¿Con qué momento de tu Semana Santa te quedas? 

Siempre al reencontrarme por cualquier calle con el Señor de Las Penas de La Estrella y cuando vuelvo a escuchar a mi hermano Jesús cantarle una saeta al Señor de Sevilla. También he vivido y espero vivir muchos mas momentos de angustia, de alegría, de emoción, pero yo me quedo con esos dos


15. Un recuerdo musicalmente hablando: 

Recuerdos junto a mi corneta tengo muchos y muy buenos. Sin embargo voy a recordar los menos agradables. Tras la madruga de las carreritas (la del año 2.000), el Viernes Santo lo pase mal e interminable, tras el Señor con la cruz al hombre de La O. También recuerdo ir tocando otro Viernes Santo y tener que dejar al Santísimo Cristo de La Expiración de Triana por catedral.


16. Un uniforme: 

Los que se paseaban por Sevilla la pasada década.


17. Un compañero en tu banda: 

No es fácil ser compañero. Compañero no solo es el que toca junta a ti cada día, compañero es el que te pregunta que te pasa. La gente que me rodea, la veo sana y de la voz donde toco estoy muy contento con todos, pero como es normal tengo que nombrar a los que creo que son para mi, más compañeros. Desde que estoy aquí tengo gran afinidad con Juan, Juanjo, Nano, Manuel, Pedro, con estos son con los que mas roce tengo en los ensayos, aunque no podría olvidar las incorporaciones de Sergio y Tate, tampoco puedo olvidarme de mi Bruno o de sus compañeros los Pipos, del Gran Parra y como no de los dos coheteros Dani y Sevi.


18. Un deseo por cumplir como músico

Siempre soñé con tocar detrás de un paso en Sevilla, cuando ocurrió, seguía soñando en tocarle al Señor de Las Penas de Triana, también ocurrió. Luego soñé tocar con mi Bruno y también ocurrió y ahora sueño con hacer esta banda un poco más grande…


Algo rápido para conocerte algo más:

Difícilmente pueda contestar preguntas de estas características más rápido.


1. Un día de la semana santa. 

Todos los días tienen cofradías para no perderse y momentos muy especiales, pero me quedo con el Domingo de Ramos. 


2. Un olor.

Olores son muchos los que pueden describir la Semana Santa, Incienso, azahar, cera. Son todos apasionantes, aunque el que más hecho de menos y el más nostálgico es el de madera debajo de un paso. 


3- Un recuerdo.

Imposible poder plasmar un solo Recuerdo, Recuerdo en mi niñez ir a Reyes Católicos con mis Padres para ver a mi Estrella. Recuerdo a la virgen de la Estrella dándose la vuelta en medio de un aguacero. Recuerdo mañanitas de viernes Santo, con mis abuelas, buscando entre callejuelas a la Esperanza Macarena. Recuerdo mi primer solo detrás del. Señor atado a la Columna. Recuerdo buscar a mi hermano Jose en los relevos de La Lanzada. Recuerdo una madruga de olvido del año 2000. Recuerdo llegar a la capillita del Carmen de Triana y encontrarme con mis hijos y mi mujer el día que le toque a mi Señor de las Penas. Recuerdo cuanto recuerdo. 


4. Una cruz de guía. 

Gran Poder 


5. Un pregón.

Rodríguez Buzón, Aunque no es de mi época y ni siquiera había nacido, de todos los que he escuchado creo que es el pregón referente de los pregones siguientes. Poniendo en un acercamiento al pueblo parecido al de Carlos Herrera. 


6. Un rincón en semana santa.

Rincones hay tantos en Semana Santa como nazarenos, pero me quedo con los alrededores del Salvador llegando hasta los pies de la Giralda.


7. El día o la noche.

Ambas, el día es la luz, la alegría, la juventud, la ilusión. La noche es la esperanza, el color de una calle oscura, ríos de cirios y candelarias encendía. 


8. Silla o bulla.

Bulla, siempre bulla, la silla para comer bacalao. 


9. Tu hermandad favorita.

Hermandad de la Estrella. 


10. Una dolorosa.

Desde mi punto de vista el dolor de Maria esta perfectamente representado en Maria Santísima de La Estrella.


11. Un Nazareno. 

Gran Poder. 


12. Un misterio

Santa Marta. 


13. Un crucificado.

Vivo, La Conversión de Montserrat. Muerto, Santísimo Cristo de la Buena Muerte (Estudiantes). En la agonía, Santísimo Cristo de la Expiración (Cachorro). 


14. Un palio. 

Aquí tengo un trió romántico desde Triana con el de La Estrella, pasando por el de La Concepción del Silencio y terminando en el de La Macarena.


15. Una salida. 

La Borriquita. 


16. Una entrada. 

Jesús del Silencio con la saeta de mi hermano de fondo. Impresionante.


17. Una agrupación musical. 

En mi niñez Jesús Despojado, actualmente Redención.


18. Una banda de CC. Y TT.

En repertorio Cigarreras, en saber estar el Sol y al mejor nivel Tres Caídas y Presentación. 


19. Una banda de música.

De Salteras... 


20. Un capataz. 

Antonio Santiago y Familia Villanueva. 


21. Una cuadrilla.

Este es un mundo muy complejo y difícil de poder valorar, puesto que hay muchos estilos y maneras de andar, hay pasos de misterio, crucificados, nazarenos, palios, los hay con música y sin música. Con tanta dificultad para decantarme por cualquier cuadrilla, escojo en representación de todas y cada una de las buenas cuadrillas que tenemos dejo el andar del Señor del Gran Poder. 


22. Un imaginero. 

Martínez Montañés, pero el Señor de Sevilla lo hizo Juan de Mesa, y la expiración viva de un hombre Ruiz Gijón, el traslado al sepulcro más real un tal Ortega Bru y Castillo Lactrucci invadió Sevilla de misterios.


23. Un orfebre.

Fernando Marmolejo.


24. Sahumerio para…

Para Las madres y mujeres que aguantan tantas noches de soledad mientras nos estamos esas largas noches de ensayo. De niño fue mi madre y ahora mi mujer. Desde aquí les doy las Gracias.


25. Ciriazo para… 

Los que se mueven alrededor de la Semana santa por ser seguidor de cualquier "musiquito" o de cualquier "sacapaso", sin ni siquiera saber ni que imagen tiene delante.

miércoles, 27 de agosto de 2014

RENACER


Para todos los que por una cosa u otra no pudieron leer el escrito del disco de la banda Amor de Cristo, aquí os lo dejo.
Inevitablemente el tiempo no suspende su marcha, las personas, las culturas, las tradiciones, al igual que las ciudades se renuevan salvando cada nueva época. Antiguamente se transitaba con carros tirados por bestias, ahora se conducen rapidísimos coches de altas cilindradas. Antes paseaban hermosas cigarreras vendiendo tabaco a granel, actualmente cruzan personas con una prisa abusiva. Nuestra Torre del Oro, esperaba ansiosa avistar ¨el galeón¨ llegado de las Américas, hoy en día se conforma con ver embarcaciones de recreo. La evolución se palpa en el ambiente, algunas veces para bien, aunque desgraciadamente y en su mayoría para mal. Perdiendo un patrimonio descomunal, como el insignificante recuerdo que nos queda de las puertas y murallas que rodeaban la urbe. A nuestros días son escasas las costumbres, por no mencionar los monumentos que aun subsisten el maltrato de los siglos. Sin embargo antes de tener su actual nombre, poseyó otros como ¨Híspalis¨ o Isbiliya, sin perder nunca su exquisita identidad, en cualquier momento, cualquier plaza, calle o rincón se puede intuir la esencia, una esencia que sin saber el cuando, ni el cómo, ni el porqué, te encandilan y te hacen encontrar la “paz en tu corazón”.
En Semana Santa se recrean momentos idénticos a los que vivieron nuestros antepasados. Una de las muestras más destacadas para trasladarnos al pasado, indudablemente es la entrada de la primitiva hermandad del Silencio en la Santa Iglesia Catedral, un templo que sigue firme tras superar distintos pasos de ideologías y religiones. Ésta tierra mantiene el martirio que pasó nuestro Señor, admirándolo cada año en el "sentir de un padre”. Un padre cansado, dolorido, agónico y resucitado. Pocos son los sitios donde se puede expresar una escenificación tan asombrosa. Por eso aquí, Señor, sigues vivo, acompañado de tus discípulos al tomar la última cena en Los Terceros, indicándote Judas el principio de la pasión con las 30 monedas que sostenía, para después, traicionarte junto a un olivo un lunes santo en Santiago. Abandonado te dejaron en Santa Genoveva, aunque tu apartado barrio del Tiro de Línea, jamás te dejara sólo. De Blanco te vistieron por mantener Silencio frente a un perverso Herodes en San Juan de la Palma. Tal y como él predijo, entre la multitud de la calle feria, San Pedro “tres veces le negó”. En San Benito te presentaron, para llevarte a los Remedios a profanar tu cuerpo y azotarte sin clemencia. Irremediablemente tuviste que tener como testigo al arco de la Macarena para que te sentenciaran a muerte. Antes de ser crucificado, te coronaron de espinas en La Anunciación, burlándose de ti en San Esteban y entregándote la cruz una mañana blanca en el barrio del Porvenir. En alguna parte de San Lorenzo soportaste el peso de nuestros pecados y no podía ser de otra manera que aguantar tu tercera caída en la calle larga de Triana. Cuanto dolor sufrirías al clavarte en ese madero cerca de Santa catalina. Fueron Siete las palabras que dijiste en el contorno de san Vicente, perpetuando las de: ¨Madre mía¨, he aquí tu hijo. Hijo, He aquí tu madre. En el Patrocinio, continúas aguantando tu última expiración sin dejar de mirar un cielo que se inunda de nubes confusas cada vez que logran ver tu rota mirada. En San Martin una lanzada atravesó tu pecho frente a las tres Marías y a tu discípulo amado, presenciando tu buena muerte en San Julián. Los Santos Varones con mucha finura, dulzura y afecto, utilizaron sabanas para bajarte en la Magdalena, y ponerte a los pies de tu Santa Madre en el Arenal, trasladándote al sepulcro en San Andrés con un recogimiento majestuoso, para más tarde, ser enterrado en San Gregorio. Lo más admirable y sublime de esta ciudad es que cada año todo vuelve a nacer y a revivir, por ello Jesús Resucitó una mañana en santa marina.

Esta bendita tierra de María, tiene y tendrá esa lealtad que tanto la caracteriza sobre todos los poblados que posee en su regazo. Uno de esos pueblos casi le da la mano, los separa un río que dulcemente baña cada orilla con un gusto como sólo sabe hacerlo nuestro querido Guadalquivir. En San Juan de Aznalfarache se encuentra el tesoro mas ignorado de todos estos alrededores, la antiquísima muralla construida por el califa Almanzor en la época almohade, en aquel tiempo esa tierra era conocida como Hisn Al-Faray, que significa Castillo del miradero, situado en el cerro de chavoya. Por esa muralla pasaron romanos, visigodos, musulmanes, hasta que en la reconquista de Sevilla, fue entregada a la Orden Militar de san Juan de Jerusalén, pasando a manos del cristianismo. Después de tantos acontecimientos este lugar ha vuelto a levantarse, una y otra vez, cortejando constantemente a su gran muralla, una muralla que permanece mirando al frente con el poderío necesario para proteger a su reina. Cada noche cuando la ciudad duerme, desde ese mirador se puede sentir como "sueña Sevilla".

Citando la historia de la ciudad, un siglo es algo insignificante. Por el contrario, sí contamos a un niño de Seis años, que hace casi diez años del nacimiento de la banda, lo más natural es qué se sorprenda por la lejanía en el tiempo. Es innegable que Amor de Cristo lleva un período bastante corto, aunque muy consistente y dinámico, sin dejar de olvidar el sacrificio, la angustia, las dificultades que llegaron a pasar. En la actualidad hacen honor al progreso, sin renunciar al clasicismo bebiendo de los grandes autores de música cofrade. Este estilo, no sólo se crea, también se siente, entiende y quiere, de este modo les será más sencillo abrir nuevas sendas y pasear melodías con más soltura. Tal vez, ésta sea la salida de un largo viaje que les queda por recorrer y así poder sorprender con nuevas pinceladas de cornetas. Hay gente que reza lo que sabe, unos lo hacen con un Padre Nuestro, otros con un Ave Maria, otros muchos ni siquiera saben saberlo, solamente con mirar a sus imágenes les basta, les hablan, ruegan y piden con gran devoción, sin embargo los privilegiados de esta formación cada día al reunirse rezan tocando. Esta banda tiene una similitud brutal con la de su pueblo y su muralla. Si este pueblo supo brotar tantas veces como lo dañaron, esta banda pudo ¨Renacer¨ de las pocas cenizas que permanecían en las raíces deterioradas de la extinta agrupación. Si el pueblo atravesó distintas creencias, la banda tuvo diversas directrices musicales. Si el pueblo es el más impresionado y el que más disfruta cada viernes de dolores, la banda lleva a gala la humildad, para intentar tocar como los Ángeles. Si el pueblo cada Sábado de Pasión sabe transmitirle Amor a su Cristo, la banda lo lleva grabado a fuego en su nombre. Si el pueblo aun en nuestros días sigue protegiendo con su muralla a la ¨madre y soberana¨ ciudad de Sevilla, la banda es capaz de afrontar grandes desafíos para cuidar su merecida trayectoria.
Cada atardecer al perderse tímidamente los últimos rayos de sol, la poca claridad comienza a expirar, la oscuridad se hace dueña de las calles, para que triunfe la noche sobre el día y así surja una fusión misteriosa entre pueblo y banda. En esos instantes todo se hace una quimera entre ambos que es imposible de remediar. Mientras uno le susurra al oído, la otra le contesta con notas dulces y amables, como si se tratase de una conversación entre padre e hijo. A veces, tienen diálogos tiernos y alegres alentando el pueblo a su banda, para seguir luchando sin dejar de bajar los brazos, otras muchas se expresan con tonos más estrictos y el pueblo les exige ímpetu en cada compás. Obviamente el pueblo siempre animara a su banda expresándole su respaldo, su cariño y su amor. Aunque todo no es placido, constantemente ocurren momentos tristes para un pueblo que asume la soledad cada vez que la banda se despide de su espacio. Entonces todo cambia, ya no le susurra, ahora le habla, pidiéndole que vayan siempre de frente, otras les pronuncia su confianza deseándole suerte. Sin embargo las salidas más señaladas y con más entusiasmo son sin duda alguna, cuando baja a su capital y el pueblo le dice:
- Que orgulloso me encuentro cuando ¨por Sevilla vas…¨

miércoles, 13 de agosto de 2014

LA CONJUNCIÓN PERFECTA


 Con el texto que os muestro a continuación, tuve el privilegio y el honor de poder participar esta pasada cuaresma en el boletín de mi hermandad de San Juan de Aznalfarache 
Muchos de nosotros conocemos el mundo de nuestras cofradías, su historia, su entorno, sus formas, e incluso la forma de andar de sus pasos y su acompañamiento musical si es que lo lleva. Para la gran mayoría de cofrades, cambiar el comportamiento y el saber estar de las cofradías, seria impensable. Cambiar de música o ponerla donde nunca hubo. Sin embargo la historia nos deparó cambios inimaginables poniendo de gran ejemplo la Sagrada Mortaja en el principio del siglo pasado, cuando fue una hermandad musical y bullanguera, apodada con el expresivo término de "la Macarena chica".
Hoy en día, casi todo está encuadrado y encarrilado con el surco que hicieron nuestros antepasados. El pueblo sabe perfectamente como esperar una cofradía de silencio, respetando su recogimiento, con el sencillo sonido que hacen las zapatillas de los costaleros al rachear por las desgastadas calles. Por el contrario nuestros sentidos están preparados y conocen de sobra la forma con que vitorear y aclamar las hermandades que llevan música. Gran parte de los pasos de Cristo no los asimilaríamos sin su "banda"; Hiniesta-Arahal, Borriquita-Sol, San Gonzalo-Cigarreras, Triana-Tres caídas, Macarena-Centuria. Y así un largo etcétera de cuadrillas que han conseguido mantener en muchos de estos casos una unión casi perfecta, llegando a crear su sello propio. 
Aquí, en nuestro pueblo podemos llegar mucho más altos. Aquí, convivimos como buenos hermanos, banda y hermandad durante todo un año. Aquí, nuestro paso de misterio poco a poco se va completando con nuevas imágenes, mientras que nuestra banda, porque; ésta sí que es nuestra banda, celebra su décimo aniversario con un nuevo disco. Aquí, nuestra cuadrilla de Cristo cada año se va compenetrando mejor, entre tanto nuestra banda continúa con su crecimiento abriéndose nuevos caminos. Aquí, tanto unos como otros sabemos lo duro que fueron los comienzos, con ratos casi agónicos. Aquí, pasamos Viernes de Dolores muy dulces, también Dios quiso recordarnos que si llueve un Viernes de Dolores sería para unirnos más. Aquí, y pocos son los sitios que pueden presumir de ello, tenemos el privilegio de soñar con la conjunción perfecta entre cuadrilla y banda.
                                                     

lunes, 11 de agosto de 2014

EL VUELO DE UN ANGEL

 Esto ya hace algún tiempo que salió estrepitosamente de mis manos para alguien que nos dejó. Aunque pase el tiempo, la herida seguirá profunda. Por eso quiero compartir las mismas palabras que pude leer con mucha fuerza, el ocho de marzo de este mismo año. Para los que estuvieron, para los que no pudieron estar y sobre todo para él porque sé, que sigue con nosotros.
Como cada año, nos volvemos a reunir en esta bendita parroquia para unir un poco más los lazos que nos unen con la hermandad de los Ángeles. Este concierto se celebra anualmente antecediendo la salida procesional de nuestros titulares, sin embargo hoy mi hermandad y mi banda Amor de Cristo me dan el permiso de poder homenajear a un ser querido, con ello se involucran en este acto.
 Hace exactamente dos meses que salió volando un Ángel de este pueblo, salió con mucha fuerza, salió sin avisar, salió cuando aun quedaban destellos de las fiestas navideñas, la tarde era fría, los niños seguían con la ilusión de sus regalos. Mientras, los mayores teníamos la mirada orientada en la conocida cuesta de aquel mes. Los que nacen para ser Ángeles no saben cuando puede llegar el momento de su vuelo. Los Ángeles sin quererlo ni saberlo son unos elegidos y privilegiados  de Dios.
 En mis recuerdos de la infancia no puede faltar este Ángel en ningún instante, recuerdos que tristemente no me dejan verlo con la suficiente nitidez que yo quisiera. Pero siempre y casi sin querer vuelven aparecer en mi memoria. Recuerdo jugar al fútbol en el desaparecido campo del patria. Recuerdo cuando nos hicimos hermanos de La Estrella en la década de los 80. Recuerdo, incansables noches de feria que convertíamos en extensas mañanas. Recuerdo siempre una sonrisa en su cara, por muy mal que le fuesen las cosas. Aunque, por más que quiera, no recuerdo la última vez que hablamos, por eso quiero dedicarle estas palabras, palabras que han salido de lo más hondo de mi alma haciendo un gran destrozo en mi corazón.

Este ser querido para muchos de nosotros no fue un ser cualquiera, para mí, mucho menos, puesto que me abrió los ojos descubriendo porque nacen los Ángeles. No hace falta ir muy lejos para ver un Angel, podremos ver cientos, o quizás miles a lo largo de nuestra vida, la diferencia es la importancia que se le de cada uno.  No hace falta buscarlos, en muchas de las ocasiones nos lo encontramos, como se diría en ésta tierra, de repente. No hace falta que sea en una iglesia, ni siquiera cuando un paso de palio pasa frente a nuestros ojos. No hace falta nada de eso, un Angel va más allá y puede aparecer lo mismo en unos pendientes de mujer, que en la entrada de una casa o en un viejo lienzo olvidado. Pese a todo, nadie los observa, muriendo en la ignorancia de nuestra vista.

Desde aquel fatídico día cada angelito que aparece por cualquier rincón, creo que tiene su simbolismo y siempre tendré presente que ese Ángel antes de ser Ángel en el cielo, fue Ángel en la tierra.
Miguel Ángel Rojas.

sábado, 21 de diciembre de 2013

LA UNIÓN DE MIS SENTIDOS

 Parece que fue ayer cuando pasé por aquí la ultima vez, desgraciadamente el tiempo coge una velocidad de espanto cuando llegamos a cierta edad. Nosotros mismos somos los que hacemos que todo tenga una rapidez gigantesca. Pocos son los que pasean por las aceras o los que se sientan a tomar una pisca de sol en cualquier banco duro disfrutando de su ciudad, de su clima, de sus monumentos, de sus personas, en fin, disfrutando de lo que tiene a su alrededor. En los tiempos que corren, andamos más preocupados del que dirán y de nuestra vida virtual, que realmente de lo que deberíamos, de nosotros mismos, de nuestros seres queridos, de nuestro mundo corriente. En estas épocas de altas tecnologías, lo normal es ver gente corriendo sin dar los educados buenos días, ni siquiera levantar la cabeza al cruzarse con cualquiera, sea conocido o no. Parece que esa vida virtual es lo más valioso que tenemos, esa vida paralela sin la más mínima semejanza de lo auténtico, dejando de lado lo real y lo natural de la vida misma, apoderándose cada vez mas del protagonismo de cada individuo.
 Ya pasó mucho más tiempo del que yo mismo hubiese querido. Mis cinco sentidos son los que de verdad se dan cuenta de la lejanía sufrida, no obstante ellos mismos supieron aceptarlo en silencio con calma y sosiego, sin querer encontrarse nunca unidos como para volver a escribir. Esta distancia en el tiempo puede llegar a ser asombrosa, al poder reencontrarme con la raíz de mi escritura y la morada de mi alma, un alma que poco a poco se fue apagando hasta quedarse seca en este extenso transcurso. Indudablemente mí atención se fue derivando a cosas más significativas, arrastrándose por la palabra mas usada en los últimos años, una palabra que nadie quiere mentar ni recordar, por todo lo que nos está haciendo pasar en nuestras vidas rutinarias, entrando hasta el rincón más recóndito de cada hogar. Posiblemente esta sea una de las responsables de que mi alma haya tenido este parón irremediable, dejando de crear sentimientos hechos lectura. Pasando a tener reflexiones negativas e innecesarias para cualquier mente limpia y razonable. Aunque la palabra ¨crisis¨ ahora es mucho más sencilla de pronunciar, lo cierto es que seguimos inmersas en sus tentáculos, pero con una sociedad acostumbrada a vivir con el peso impuesto por la alta grandeza de este noble país, donde unos luchan por sobrevivir y otros luchan por esconder sus malditas sumas millonarias manchadas de negros engaños y de malintencionadas ayudas.
 Si esta sociedad ha sido capaz de prepararse yo no quiero ser menos, pese a todo tuve que obligarme a mi mismo para volver a sentarme frente a mi teclado. En este momento parece que mis sentidos vuelven a asociarse, dejando fluir pensamientos que llegan a las yemas de mis dedos para acariciar con un ritmo justo, sencillo y suave unas teclas, que llegan a parecerse más las de un piano que las de un ordenador, por lo suave que se dejan tocar. En vez de tocar notas musicales, escriben letras y mas letras formando palabras, continuando con frases, para poder ver una nueva página forjada desde mí interior.

Como cuando nace un nuevo ser, cuando llega un nuevo año, cuando amanece un nuevo día, siempre pensamos en que todo vuelve a empezar, así es como por fin se sienten mis sentidos, unidos por la fuerza de escribir nuevamente lo que siento y lo que quiero trasmitir. Espero creo y prometo que éste será sólo el principio de un largo camino.

jueves, 1 de marzo de 2012

CARTA A ORIENTE DESDE OCCIDENTE

Esta carta la escribo con mucho cariño y con tiempo más que suficiente, pensando ya en el próximo año. Cuando os llegue, seguramente no estéis lo suficiente atentos, o no entendáis esta fecha de llegada, aunque os la mando, más tarde de lo debido, para que tengáis tiempo bastante, como para poder atenderme con el más mínimo cuidado.
 Cada carta tiene una personalidad diferente, según sea el que la escribe, o a quien se le escribe, tampoco todas se escriben del mismo modo, ni siquiera empiezan con la misma sintonía, aunque lo cierto es que hay una carta, más llamativa y especial que las demás, porque todos los que la escriben comienzan casi de la misma forma. Realmente tengo la obligación de empezar de similar modo, aunque no me gustaría hacerlo, aún sabiendo que está dirigida a los mismos seres, seres que son mágicos. Así que no tengo más remedio que repetir la misma iniciación.
 Queridos Reyes Magos, esta es la primera vez que os escribo, ya sé, que la mayoría de cartas que habéis recibido y que recibiréis son de niños. Yo por el contrario, soy bastante anciana, y el sufrimiento de los años y el cansancio acumulado hacen que me dirija a ustedes con más esperanza que confianza, hacía lo que deseo.
 Soy una de las mayores de mis hermanas, nuestra encantadora madre tuvo de sus entrañas a ocho preciosas hijas, que pudo criarlas y llevarlas por un camino cruel a la vez que enternecedor sin dejar de ser una vía sensible. Entre todas ellas estoy yo. No quiero considerarme ideal por escribiros, tampoco la mejor, posiblemente la única diferencia que tengo con mis hermanas, es que yo soy, la que se atrevió a dar este paso.

 No quiero ponerme a solicitar cosas, como si todo el tiempo y recursos que tengáis a vuestro servicio lo usarán conmigo. En esta carta no voy solamente a pedir, también a recordar lo que me quitaron, lo que tuve y ya no tengo, lo que hacen e hicieron con mis adentros, donde y cuando han querido. Lo más lógico y sensato, es que no lo quiera solo para mi, también lo quisiera para mis hermanas.
 Me llamo Sevilla, estoy situada en el occidente de Andalucía, para muchos soy bastante conocida y para otros soy una autentica desconocida. Ahora, el tiempo parece que se paró, por que una señora llamada crisis así lo quiso. Ahora, la gente siente mucho más, lo que tiene y lo que pierde. Ahora me doy cuenta que, nadie me supo dirigir como me merecía. Ahora, de verdad pido lo que es mío y recuerdo lo que tuve, y otros pensaban que me sobraba.
 Queridos y admirados Reyes de Oriente, desde Occidente, les pido que me escuchen y al menos sepan transmitirle a los míos lo que quiero y lo que de verdad siento. Solo quiero que me vuelvan a tratar como fui, una ciudad noble y sencilla.
 Les pido que no me quieran hacer tan moderna, por que no lo soy, por mucho que quieran. La vejez me puede más que todos estos detalles que me decoran para modernizarme. En mi acogedora Plaza de la encarnación, me han puesto “algo” que carece de sentido, desentonando con todo lo demás, parando el sol, que desde el aljarafe, se va apagando sin haber dejado ni un mísero rayo, de ese sol que, en algunos lugares dejó ya de calentar, interrumpido por esta mole de madera, por el que me va dejando en segundo plano tan bello templo, como el de La Anunciación, dejando atrás en el tiempo a Santa Catalina, del mismo modo que, antaño cuando a su alrededor viajaba la gente en caballo o en carruaje, pero totalmente descuidada y abandonada, por que al parecer nadie se pone de acuerdo para devolvérmela como en tiempo atrás la tuve.
 De la misma manera que los niños piden juguetes, yo os pido lo imposible, porque seguro que no podréis devolverme aquellas puertas que tuve junto a sus murallas que me rodeaban completamente diferenciando mi interior con el exterior de mí misma, dándome una armonía maravillosa, pero algunas personas en tiempos pasados, decidieron derribarla sin mirar en absoluto lo que yo quería, ni siquiera cuanto las quería. Desde entonces me empecé a dar cuenta, lo poco que me han querido, y lo que querían hacer conmigo, deseaban partirme en dos, y con el transcurrir del tiempo lograron separarme por la mitad, consiguiendo que en estos tiempos tenga doble personalidad, mi lado de siempre, el antiguo y autentico, aquel que tuve, y que siempre tendré, el lado que sigo teniendo aunque nadie le echa cuenta, porque yo siempre fui una ciudad, muy leal, muy heroica, ciudad invicta, y a mi alrededor inventaron mi lado moderno, ese lado que señores con grandes carteras, construían pero sin preguntarme en absoluto, ansiando con hacerme grande, levantando edificios que me robaron parte del temple que siempre tuve. Un temperamento que, en otros tiempos sería la más apetecida para el recto del mundo, teniendo uno de los puertos más importantes. Ahora, se que el tiempo va en contra de mí, y me quedo sabiendo que todo irá al ritmo que los tiempos y las generaciones quieran, solo quiero que este tiempo sea disfrutable para los dos, para mí y para mis ciudadanos.
 Para finalizar esta carta, a la que le he dedicado un buen tiempo de mi larga vida, solo deseo que de todo lo que os pedí y os recordé, lo podáis decir con buen agrado, porque el sevillano, no es una persona cualquiera, hay que tratarlo, con firmeza pero al mismo tiempo con mucho mimo, espero que mi carta llegue a todos los rincones de mi ciudad, que no se os escape ningún sevillano, aunque su vida ya no sea aquí seguro que sigue teniendo un pellizco de su barrio y de su calle. Le digáis que me cuiden, que me sepan llevar, que no hagan de mí lo que no, desean para ellos y que siempre, siempre, siempre su ciudad estará con ellos.
  Un día cualquiera de un mes cualquiera de un año cualquiera.
Miguel Ángel Rojas.

domingo, 13 de noviembre de 2011

UNAS MANOS Y UN RAMO DE FLORES

La Banda de Corneta y Tambores Amor de Cristo, no es solo un grupo de componentes, son compañeros, como los compañeros de trabajo, o los compañeros de estudios, compañeros que se suelen reunir casi a diario, a contarse sus penas y satisfacciones, que a veces se quieren y otras se detestan, que no solamente se reúnen para tocar, también escuchan y saben escuchar, donde la ayuda es mutua y donde el lugar de ensayo es la casa de cada uno de ellos.
 Este conjunto de personas, no es solo una banda de cornetas y tambores ni siquiera una formación musical, es mucho más que todo eso. No sueñan con ser grandes, porque ya interiormente se sienten grandes, ni tampoco sueñan con buscar un aplauso, por que entre ellos se elogian sin cesar. Prefieren unas leves muestras de agrado y una sonrisa, que un puñado de papeles sin nombre y sin ningún gusto.
 Solamente con el simbolismo de este nombre hace que todo esto, sea mucho más fácil. No solo, por el Amor a un Cristo, sino también por el Amor que se tienen entre sí, porque la vinculación de todos, junto al lugar de ensayo, sus uniformes, sus instrumentos y todo lo que significa Amor De Cristo en general, todo esto; se forja con una inmensa vinculación, entre todos.
 Si por un momento dejásemos la mente volar e imaginásemos a que se podría parecer esta formación y su conjunto; seguramente en lo primero que pensaríamos y a lo que más se acercaría, sin ninguna duda, sería en las manos de una Madre, las manos que dan cobijo a diario, unas manos, que van recogiendo las mejores flores que se encuentra, creando uno de los ramos de flores más hermosos. Un ramo, que quisiera sostener, cualquiera de las manos más bellas de este mundo, un ramo que simboliza a cada uno de los que estuvieron, de los que están y de los que quedan por venir. Entre todos se forma este bello ramo, desde la más minúscula ramita de azahar, igual que el azahar que permanece en el rincón más íntimo de una calle cualquiera, hasta el más inmenso de los Geranios embutido en una maceta con colores vivos, en un grandioso y hermosísimo Patio Sevillano, reconvertido en museo turístico, para que los turistas exhaustos, observen a la Sevilla inocente que tuvimos.
 Esas manos y este ramo son tan admirables que ni los ángeles más divinos y eternos del cielo podrían portarlas, manos que soportan el peso de todos ellos. Manos que; sostienen bellos rosales de grandiosas y endulzantes rosas que hacen unos pianos delicados. Manos que, aguantan el romero, rescatado de los caminos rocieros, para que, al igual que su fragancia, hicieran las notas más altas, finas y delicadas. Manos que, en un rinconcito esconden un elaborado ramillete de Lirios; lirios elegantes, como elegante se muestra el buen hacer en sus encantadores acordes. Manos que recuerdan, como deben cuidar el único nardo que tienen, un nardo que dejó aquí con nosotros a tres seres admirables, un bello ramito de gladiolos acordándose siempre de aquel buen nardo leonado. Manos que con su temperamento mantienen intactos un gran montón de girasoles; girasoles que en el campo siguen al sol, aquí giran en el sentido que le marcan los demás, para así, hacer unos bajos incomparables. Como los enormes campos de tulipanes, estas manos resisten cantidad de ellos para que la percusión sea perfecta. Estas manos saben bien como tratar a un grupo de amapolas, que siempre donde quiera que vayan, continuamente van acompañando a las demás. En estos últimos días en una de las manos, acaba de brotar una nueva flor, la flor que muchos esperaban, la que otros soñaban con tener, un clavel recién nacido, como el que está recién puesto en la solapa de cualquier chaqueta, en una noche brillante de Feria, un clavel que nació en una mano, mientras la otra lo arropa con mucho mimo, para poderla refugiar. Esta nueva flor, aún no sabe donde está, ni siquiera si estará bien en ese lugar. Lo cierto es que esta flor, tiene tanto que todas las demás se sienten orgullosas de tenerla junto a ellas.
Cualquiera se podría sentir extraño, desorientado al escuchar estas palabras, o incluso incomodo, pero la realidad es que todo tiene su sentido, y su origen. Las flores transmiten un olor que no se puede recoger, solo queda para uno de nuestros sentidos, del mismo modo las notas musicales tampoco las puede guardar nuestro oído. Por ello se podría asimilar uno con otro. Dos sentidos que físicamente ninguno de los dos se pueden palpar y que tampoco se parecen entre sí. Por eso mismo para estos dos sentidos, se unen y se transforman en su propio Jardín encantado, el jardín reservado, que hace que sea para muchos el jardín más bello de los jardines y para otros el jardín Prohibido, pero para ellos es y será, el jardín donde un arbusto se hace flor, donde los aromas son más intensos, donde el azahar huele todo el año, donde un golpe que suena se hace ritmo y donde una nota cualquiera, se siente dulcemente acomodada, en esta amable familia.
Sevilla a 13 de Noviembre de 2011

Miguel Ángel rojas

jueves, 1 de septiembre de 2011

EL CENTURION CONFUNDIDO DE LA CALLE LARGA

La ciudad por si misma va dejando que un noble y fabuloso Jueves Santo se le escape de unas manos sensibles y añejas por el paso de los siglos. La metrópoli que ya dejó ir a otros bellos días, no quiere que éste que tiene entre su cobijo se le vaya, pero, en la calle el desconcierto se palpa. El ambiente de seriedad, elegancia, solemnidad se va religando en un ambiente de exaltación y jubilo. Sin dejar a un lado la formalidad. Aquella magnifica tarde brillante y llena de luz desapareció, el precioso color de cielo, casi sin quererlo se va disipando con un azul mucho mas oscuro, ese mismo cielo es el que le empieza a dar la bienvenida a una noche única, una noche como sólo ésta ciudad sabe, una noche con brotes de formalidad, con mucho silencio, con más rectitud aún si cabe, con nazarenos serios, negros de cola y nazarenos de capa con alboroto y color en sus túnicas.
  Por la calle “de la feria”, más conocidos por todos como calle Feria. El último tramo de la cofradía de Montesion termina su estación de penitencia, apagando su cirio y entregándolo con manos que van pasando, en el más puro anonimato; pese a todo sería raro no reconocer las muchísimas tardes de jueves santos que llevan a sus espaldas. La Señora del Rosario comienza su revira mirando casi de frente a su querida Plaza de los Carros mientras su bello, peculiar y recogido manto va encauzando su capilla. Momentáneamente un minúsculo y lejano bullicio se escucha levemente por el lado mas Macareno de la calle Feria, el primer paso; el del Señor de la Sentencia, camina con su característico costero a costero, con su centuria de penachos blancos, y con un compás de tambor inconfundible por cualquier sevillano. Justo después emprenden largas filas de nazarenos antecediendo a una de las grandes y verdes esperanzas de nuestra madrugá..
 Al punto opuesto de la ciudad, donde el puente de Isabel II, “el de Triana”, refleja sus tan conocidos arcos y aros de hierro sobre un Guadalquivir asombrado por el paso de la otra gran Esperanza de la noche.
 Aunque solo sea por una horas, el río se queda en silencio, soñando con volver a verla compartiendo ese silencio con su fiel y bendito barrio. Un mar de gente la compaña en una unión perfecta entre transeúntes y cortejo, distinguiéndose las filas de nazarenos tan solo por sus cirios encendidos.
 Siguiendo entre toda la multitud, todos los cirios encendidos que se distinguían con los nazarenos, ahora dan paso a un río de gorras blancas, identificando a la Banda de las Tres Caidas de Triana, y como no podría ser menos no cesan de interpretar marchas para que la unificación en el acompañamiento al Señor sea magistral. Y aquí, está la estampa que buscamos, aquel que cayo tres veces, caído está frente a nuestros ojos. La ayuda de simón hace que la caída sea algo mas leve. A pesar de todo el dolor, es inevitable el sufrimiento. Al igual que nuestros ojos, los de la mujer y su hija miran con mas intensidad y con más dolor que los nuestros, el Señor que quedó caído, por el peso de su cruz, se apoya con su mano izquierda e intenta levantarse de ese lamentable desplome. Sus manos permanecen a la misma altura de las pezuñas de un equino montado por un soldado con capa al viento, con sus plumas altas y voluminosas, con una solemne postura y con tanta preciosidad en sus galas que sería imposible no echarle una minúscula ojeada. Pero él también mira. Sus ojos quedan clavados en nuestro Señor, a pesar de tan valiente mirada, no puede verlo, tiene la mente tan en blanco que  no logra saber donde está, ni en que momento, ni como había llegado hasta allí.
 Todo el que se fija en este misterio piensa que él, el centurión, es quien domina y quien manda en esta escena. Sin embargo en el rincón más íntimo de su mente es todo lo contrario. Se siente totalmente temeroso e intenta pensar en cualquier otra cosa sin querer fijarle la mirada. No deja de pensar y de recordar sus inicios, aquellos inicios en los que especulaba con ser la atracción de todos, pensaba en dirigir y dominar toda aquella escena, sin ni la más mínima contemplación y con la mirada más amenazante que el ser más malvado podría tener. Pero no todos los comienzos son como cada uno se piensa y éste pasó de ser, el temido, a ser el que teme, entretanto su interior se queda cada vez más vacío del poderío y descaro que traía, mientras no deja de llenarse de humildad y respeto sobre esta tercera caída que transcurre ante sus propios ojos.
 Su desesperación no se nota ni lo más mínimo, aunque nos quedásemos contemplándolo totalmente perplejos, no percibiríamos ninguna debilidad en este centurión Romano.
 De un solo golpe quedó en segundo plano, él mismo se empezaba a dar cuenta que no era el dominante sino el dominado. El caballo que monta solo quiere desaparecer de esta estampa tan dolorosa, limitando su mirada al horizonte, como si por él  mismo pudiera escapar, de esta fatal circunstancia.
 Ahora en uno de los momentos de más plenitud en la noche, en uno de esos momentos donde el centurión recibe aplausos sin saber porque, sin saber para quien son y sin saber porque son tan colosales, en ese mismo momento comienza a recordar con más alegría y relajación y con más nostalgia si cabe, la situación que tuvieron tanto él como su caballo durante unos años, cuando su posición tenía mucho más recogimiento para ellos.
 Alguien pensó que para mayor claridad el centurión debería de ir detrás, dedicándole su mirada a Simón, obligándole, a coger el peso de la cruz junto a nuestro señor, con una mirada que él sólo recuerda, amenazante y dañina. Aquí seguramente fuese donde tuviera esa última mirada con tan mala intención y desde aquí habría un antes y un después, puesto que estos fueron los pocos años que tuvieron de bonanza tanto él como su caballo, porque no mucho tiempo después volvió a ocupar el lugar que nunca quiso tener, volviendo a mantener un dialogo de miradas con el Señor caído.
 Pronto casi sin darse ni cuenta, el centurión se percata de un brillo del cual no está acostumbrado, ese brillo hace que vea mucho mas claro, lo que tiene ante sus ojos, el dialogo, que parecía que tenía dejo de serlo, porque su bello rostro y su exaltada nobleza, volvió a derrumbar a este centurión casi sin fuerzas para mandarlo a caminar, porque sabe que cada caída lo sufre y le duele tanto como a él. Por eso cada vez que sus plumas vuelven a salpicar a Triana el soldado a caballo se resigna ante su barrio y humildemente y tímidamente le va dando paso al Señor de las Tres Caidas dejando que lo paseen con gran exquisitez por una de las más antiguas, nobles y maltratadas de las damas, nuestra querida ciudad de Sevilla.

Miguel Angel Rojas 

lunes, 22 de agosto de 2011

EL JARDÍN DEL AMOR

 Realmente lo único que voy hacer es contar lo que sucedió antaño. En esta ciudad junto al rio un hombre estaba  desolado y con el sabor amargo del desamor en sus labios, mirando cabizbajo al agua, sin ningún poder y sin ninguna fuerza replicaba una y otra vez, con una voz casi apagada por el entristecimiento de su garganta, diciendo sin parar: No querer ser nadie en esta vida.
 Muy cerca de él se encontraba un anciano que por allí estaba tirado, entre mantas viejas y cartones rotos, siendo para aquel ochentón su propio paraíso en mitad del paseo de la O, o el paraíso que le dejo la vida. Lo escucho tantas veces como lo pudo repetir y sin esperar a que volviese a repetirlo le respondió a sus palabras contándole una historia de lo más real posible, una historia que decía así:
 En un terreno poco cultivado y con muchas malas hiervas, donde sería inimaginable que crecieran plantas agraciadas, pero sin saber por qué nació una mata completa de Claveles, en aquel lugar creció un Clavel con una fuerza y un poder que ninguno de los que tenía a su lado lo igualaba, un clavel con elegancia y con una intensidad en su color rojo que casi deslumbraba.
 Bastante lejos de allí en un  lugar mucho mejor tratado y con innumerables flores de todo tipo y de todas las bellezas donde nacieron y crecieron en un hermosísimo edén. Entre todas ellas, nació una Rosa, la Rosa más hermosa de todas las Rosas que había en ese jardín y en todos los que había por los alrededores.
 El Clavel decidió salir de aquel lugar poco adecuado para continuar su vida y con todas las fuerzas que tenía consiguió quedarse enganchado en los bajos de un camión, con solo sus raíces, sus pocas hojas y aguantando todo lo que podía, pero sin darse ni cuenta se quedó sin fuerzas y cayo justo en el jardín de aquella maravillosa Rosa, quedando totalmente trasplantado en ese jardín.
 El Clavel al despertar y ver  tanta belleza junta , se asombro por el rostro y la finura de aquella Rosa que destacaba por encima de todas las demás, y sin pensarlo dos veces se engancho en ella y nuevamente tiro con todas sus fuerzas hasta poder salir de allí con ella, encontrando juntos un jardín para ellos dos solos, la fuerza y el poder del clavel, junto a la Belleza y hermosura de la Rosa hicieron que el final de esta historia nunca termine, mientras en esta vida halla un trozo de tierra y un poco de agua puede crecer cualquier flor preciosa.
Dedicado a la Rosa que me sigue acompañando día a día y juntos procuramos tener nuestro jardín en buen estado. Para la Rosa que más quiero Eva
Miguel Angel Rojas

jueves, 10 de febrero de 2011

PALABRAS...SOLO PALABRAS

No encuentro como hacerlo ni el momento ni el lugar, ni la inspiración precisa para acometer este peculiar inicio, un inicio para un escrito que sin saber que escribo puede que sea lamentable, tanto como siento mis palabras, palabras que se lamentan como si quisieran quejarse de la que tienen a su lado, acompañándola en sus formas verbales mas simples, las palabras solo me trasmiten pena, oscuridad y un vacío gramatical, al que, ellas mismas me llevan sin poder parar esta estrepitosa caída, parecen sentirse extrañas en su posición, seguramente quisieran tener otras compañeras para que su definición pudiera ser mas exacta y comprendida, las mismas palabras que sin querer van dejándose escribir sin mas sentido que el de llenar de tinta estos espacios en blanco.
Las palabras y los signos se van uniendo llenando esta pagina de incoherentes frases que nos llevan a un camino incierto, un camino con un inicio inimaginable. Como en otoño caen las hojas aquí caen las palabras, hojas muertas arrastradas por un viento fuerte, palabras muertas arrastradas por la perseverancia del que escribe, sin saber que escribir, porque escribir, escribo, pero solo lo que va saliendo y de la misma forma que me podría expresar, pero esta vez sin ningún sentido, siguiendo el camino oscuro que marcan mis propias palabras. No se donde me están llevando ni siquiera el tiempo que me llevara a seguir aquí enlazando palabras y signos para que esto mas que un escrito, sea una interpretación de las palabras con la sola conjugación de ellas mismas, sin dejarse manipular, sabiendo que en ningún momento se pueden expresar ellas solas con la más mínima coherencia. Porque escribir el comienzo de un final no es tan sencillo ni las palabras tienen la soltura deseada. Las manos se bloquean con unos dedos poco sensibles que entran en un atolladero casi abismal. Mi mente se enfrenta al duro desenlace de una historia que llegó muy cerca de las entrañas de mi mente, dejándome grandes recuerdos que se guardaran como un tesoro en lo más profundo de mí retina. Podría ser una historia de amores y desamores, de penas y alegrías, de hieles y mieles, aunque continua sin ser nada, solo es un vacío, porque vacío me siento y vacío queda este melancólico y desolado escrito.
Mi mirada se para, rápidamente me doy cuenta de que ya no siento, solo soy el enlace de estas palabras con estos maltratados espacios. Ya no quiero levantar mas la mirada ni siquiera dejar de mirar esta pagina, una pagina que ya no se encuentra en su principio, por mas que intento pensar en que momento estoy, solo sé que mis dedos continúan a un ritmo estremecedor sin pararse en un solo instante. Lo único cierto y verdad es que continúan mis dedos escribiendo sin ton ni son. Solo mi mente se para a pensar, pero eso si, sin dejar de escribir y pienso y quiero pensar lo triste y penoso que podemos ser, al mismo tiempo que pienso lo ricos y felices que también podemos ser, sin embargo hay que sentirse y verse en el mas puro centro de estas dos cuestiones, sin ser poco ni tampoco demasiado.
Las circunstancias pueden propinar a cualquier individuo el mas irrelevante de los hechos, jamas pensado por el mismo, se puede hacer lo que nunca uno quiso ser y actuar como jamas nadie habría pensado. Por eso mismo hay que sentirse y verse que clase de individuos somos o que clase de personas somos, si es que lo somos, porque en el mundo salvaje en el que vivimos, te puedes encontrar con cualquier individuo con su careta de perro, o de mono, o de serpiente, o de camello, o de cerdo.
A si mismo hay que ver como es el individuo o como se siente tal individuo, o en que circunstancias se encuentra. El mejor de los individuos frente a la mejor de las circunstancias y el peor individuo frente a la peor circunstancia. Justamente dos polos opuestos una autentica bomba de relojería, junto a un entusiasmo andante. ¿Que pasaría si fuera justo al revés?. ¿Podrían seguir siendo iguales, o por el contrario se igualaría la balanza?. Lo mas lógico es que ambos lleguen al ecuador de un momento normal, ni peligroso, ni con tanto entusiasmo. Después de dejarse escribir ésta, mí conclusión, sólo puedo entender que cualquier individuo que se preste, aunque sea de muy mala condición, puede llegar a estar en circunstancias buenas, al mismo tiempo deduzco que si las circunstancias son todo lo contrario y son de lo mas adversas que puedan ser, ni el mas malo, ni el mas bueno, ni el mas pobre, ni el mas rico de los individuos puede soportar tal circunstancia.


Lo que comencé sin saber que escribir continúa sin ser nada, solo palabras, como aquellas que se llevaron el viento o como aquellas otras que se escribieron con sangre. Palabras, solo palabras eso es lo único que ahora mismo puedo escribir y de un extraño principio, continué con un increíble nudo, un nudo de un razonable y estricto marinero.
Ahora llegado este punto, no sé como es la forma mas adecuada y gentil de poder desatar este nudo, el cual tengo que salir al menos, de la misma manera que entré. Sigo escribiendo y escribiendo pensando y dejando que mi mente se exprese, por que hay momentos y lugares los cuales no eres tú el que se expresa ni el que reacciona, directamente es tu mente la que se anticipa a toda situación, siempre suele estar por delante, por eso mismo se siente cada cual acorde con su propia mente. Manejar tu mente parece muy sencillo pero muchos de los movimientos y reacciones que tenemos, ella es la que se vuelve adelantar, sin pedirnos ninguna explicación.
Después de todo este tiempo la única responsabilidad que me queda es la de llevarme bien con todo el que se cruce en mi camino, sobre todo con los mios pero primero y ante todo con mi propia mente. Llevarse bien con uno mismo es la mejor de las conclusiones que se puedo tener.
Ya casi sin darme ni cuenta con un poco de paciencia pude desatar este nudo y poder quitarle cada vuelta y cada enredo que le había dejado aquel peculiar marinero, con todo su astucia. Pero siempre se sabe y muchas veces se ha escrito que el que la sigue la consigue. En material no he conseguido nada, pero si que he podido conseguir, saber que la mente, siempre que la dejas un poco sola, es capaz de hacer y deshacer, para lo bueno o para lo malo.
Dedicado al que nace bueno, al que puede ser bueno, al que quiere ser bueno y también al que por mas que lo intenta, continua siendo malo.
Miguel Angel Rojas

domingo, 7 de noviembre de 2010

ALGUNAS VIVENCIAS CON LA PRESENTACION AL PUEBLO DE DOS HERMANAS (semana santa 2010)

Un músico es la persona que compone y ejecuta piezas musicales, sin embargo en nuestra tierra, el músico es la persona que forma parte de una banda, sea de música, de agrupación o de cornetas y tambores, siendo éste un instrumentista, aunque aquí lo sigamos llamando músico. Al recordar la música, a los músicos y a las bandas, porque no rememorar a la banda de la Presentación al Pueblo en la Semana Santa del 2010.
El 27 de Marzo en Sevilla se pasea uno de los estrenos más esperados del año. El misterio completo de la hermandad de la Milagrosa, con una guardia judía con un estilo asombroso y un realismo imponente. Mientras tanto en la calle Salado de Dos Hermanas, en el interior de una nave donde se pasan tantas noches largas de calor, frío, viento y lluvia. La banda de la Presentación al pueblo empieza a fraguar la Semana Santa de 2010 en una maravillosa convivencia entre músicos, amigos y familiares.
Domingo de palmas por la mañana y en el porvenir salen los primeros tramos de túnicas blancas inmaculadas de una dulce cofradía, que, como cada año inaugura la semana santa sevillana. Nuestro Llamador tan querido nos va informando de cada transcurrir de las cofradías al mismo tiempo que, en el salón de mí casa me espera el uniforme de la banda de la Presentación al Pueblo, que me pondría por primera vez. Para él que escribe sería un sensacional y anecdótico estreno.
Triana. . . Que decir de Triana? Tierra de arte y artistas, de sol y solera, de dolor y llanto, de amor y odio, tierra de sentimientos cofrades donde las haya y más en la tarde de Domingo de Ramos. El día que el Barrio trasmite más alegría y vida del año, con un sol radiante que inunda toda la calle San Jacinto. De los naranjos que hay a cada lado, brota el poco azahar que les queda. El reloj marca las cinco de la tarde, la gente se aglutinan en los aledaños y al fin se abren las puertas. En la formación de la banda se acumulan los saludos y los abrazos entre compañeros, entre tanto, el Señor de las Penas muy despacio se va asomando a su barrio. El dorado de su canastilla deslumbra al darle los primeros rayos de sol que se van entremetiendo por los respiraderos indicando a los costaleros que ya están en la calle. El señor comienza a ver el cielo azul sevillano, a la vez que va sonando la marcha real, ovación del pueblo mientras va dando izquierdos llegando hasta el límite de la calle para empezar una revira imposible de olvidar con los sones de “la valiente”. Desde su salida y durante todo el recorrido las emociones de cada uno de los componentes saldrían a relucir, cada chicotá una marcha, regresando con una cuadrilla fresca, como si acabase de salir y con cambios de lo mas dulces y armónicos. Y así estuvo el señor de las Penas trianeando por Sevílla en ese fugaz pero inquietante, maravilloso y magistral Domingo de Ramos.
Al despertar la mañana del Lunes Santo todo había cambiado, el cielo azul cambio por un cielo gris completamente cerrado de nubosidad, los rayos de sol cambiaron por gotas de agua que poco a poco mojaban todo lo que estaba a su alcance. Por más que se miraba hacia el aljarafe peor pinta tenía. Conforme iban pasando las horas, peores noticias llegaban. La Hermandad del Tiro de Linea tuvo que darse la vuelta después de recibir un fuerte aguacero encima de todo su cortejo y la cofradia de Triana de este día; San Gonzalo, decidía no salir. Unas horas después el mal tiempo dio una pequeña tregua y sería el momento de que muchas cofradias se echaran a la calle, pero eso sí con un ritmo y con un orden impresionante, ganándole al reloj mucho más de lo esperado, e incluso recortando algunos tramos de su itinerario.
En Dos Hermanas la formación de la Presentación Al Pueblo espera la decisión del cabildo extraordinario con una gran incertidumbre, entre grandes nubes que cubrían todo el cielo y pequeños destellos de sol que daban margen a tener esperanza de ver la cofradia salir. Unos leves Aplausos en la puerta hacían pensar que se haría la estación de penitencia y el magnífico misterio de La Presentación comenzó su ajustada salida. En la calle se aligeró el ritmo buscando la carrera oficial. Con un camino de ida casi inmejorable, solo manchado por fuertes ráfagas de viento que combatía con las túnicas de nazarenos, con las plumas de los romanos y con todo lo que se agitaba con facilidad. Aproximadamente en la mitad de todo su recorrido el cielo nuevamente empezó a ponerse turbio, rojizo y bastante amenazante. No había nada que hablar el cortejo siguió su recorrido pero acelerando la marcha, sin embargo, justo antes de cruzar la pasarela, empezó a llover sin parar y curiosamente la misma pasarela que lleva su nombre, la que lo siente cada año pasar y la que este mismo año tuvo que refugiarlo de una inesperada, constante y malvada lluvia. Sobre la marcha y sin mucho tiempo que esperar los hermanos determinaron refugiarse en la capilla cercana del Gran Poder, y con andares de mudá y con el simple sonar de tambor nuestro misterio alcanzó dicha capilla haciendo una entrada rápida y llena de sensaciones opuestas entre llantos de tristeza y gestos de tranquilidad al poder reencontrarse con su virgen y quedarse cobijada en dicha capilla. Allí se quedaron los titulares hasta el Domingo de Resurrección.


El día 31 de marzo nació un fenomenal Miércoles Santo con un cielo luminoso salpicado por escasas nubes que con timidez iban desapareciendo y dejando sitio a un color de cielo propio de esa fecha. Entre tanto el Barrio de San Bernardo se va despertando, el Barrio que recibe el nombre de su parroquia, el Barrio llamado de los toreros, por los numerosos toreros que nacieron allí. Ahora el entorno de la parroquia y todas sus calles aledañas viven momentos de alegría anhelando aquellos años de popularidad de un gran barrio trabajador. La cancela se abre, cruje la madera que suena al abrirse la puerta. Las túnicas moradas con sus capas y antifaces negros comienzan su estación, inmediatamente en la oscuridad de la nave central se aprecia el brillo de los ciriales que anteceden al Señor de la Salud. La banda prepara su formación, mientras observan la belleza del señor hincado en el monte de flores. Muchos momentos de recogimiento en este día especialmente en una vuelta llena de abundantes saetas de renombre con gran calidad y con una petalada escalofriante en lo mas alto del puente, realizado por los bomberos de Sevilla. Su barrio de nuevo lo recoge con las manos más abiertas que nunca, entrando en su parroquia, la Hermandad entra en la madrugada del Jueves Santo junto al refugio de una madre.
Pasaron casi dos días desde que entró el Señor de la Salud de San Bernardo. Triana nos esperaba, pero, esta es otra Triana muy distinta de la que conocimos aquel ya lejano Domingo de Ramos, esta ya nos es una Triana llena de vida y alegría, esta Triana esta llena de dolor y agoniza por sevilla en la tarde del Viernes Santo, mientras entristece al apagarse la semana santa y la vida de la Expiración . Un Viernes Santo de los de recordar, siendo uno de los protagonista el sol que lucía por toda la ciudad sin las nubes amenazantes que nos acostumbra tener cualquier viernes santo.
El Día se va escapando, ahora es un Viernes Santo mucho más sobrecogedor, la vida se hace muerte y Triana enmudece al ver al Cachorro pasar por una calle Castilla oscura, tan solo iluminada por la luz agradable de sus guardabrisas, que hacen que se vea su justa silueta por todas las fachadas. Los integrantes de la Presentación al Pueblo dan todo lo que tienen, tocando las marchas más altas y fuertes de su repertorio, dejándose el alma en tan bello momento, el cual sería imposible de contar y mucho menos de poderlo plasmar en un papel, con esa imagen barroca sevillana y trianera.
En Sevilla se celebra la resurrección de nuestro señor. En Dos Hermanas se sigue presentando el señor al pueblo nazareno, que, regresa a su casa después de varios días de exilio en una casa hermana. Sin ser su día, sin ni siquiera volver por los sitios normales y sin las mismas fuerzas que se deberían tener, porque las largas jornadas que quedaron atrás, hacían que los cuerpos estuviesen con mucha menos energía, pero con un sentimiento conmovedor, terminando con la misma marcha que se empezó, rematando esta larga faena con La Valiente.
Es obvio que en este escrito solo detallo las Hermandades que hacen estación de penitencia a la Santa Iglesia Catedral sevillana y también detallo la Hermandad de La Presentación, teniendo en cuenta que, en una Semana Santa de cualquier banda, las salidas son en más días y lugares.
Este escrito quiero dedicarlo a todos los componentes de la banda de la Presentación al Pueblo de Dos Hermanas, a sus mujeres, madres, hijos, etc... porque ellos se sacrifican del mismo modo que lo pueda hacer el músico. Siempre recordando a los que están, a los que se fueron y a los que tendrán que venir y en especial Luis Palacin, porque sin él esta historia no se hubiera podido escribir.

Miguel Angel Rojas